miércoles, 27 de julio de 2011

Apareciste


Apareciste
y todo se giró azul mar
y noche como tus cabellos
y a ellos me envié
por alcanzar
el mascarón de tu proa.

Así, sencillamente,
así, necesariamente,
como un redentor sobre las aguas.

Torrox, 27 julio 2011

lunes, 20 de junio de 2011

Afuera




Videopoema grabado, editado y realizado por Juan María Jiménez durante el mes de junio de 2011. Se trata del primer videopoema en el que realizo todo el proceso, desde grabar las imágenes en la playa y el faro de Torrox (Málaga), hasta editarlas, montarle el sonido con el poema y, tras no pocas horas de montaje para ajustar los tiempos con la imagen, la palabra y los sonidos, componerlo totalmente. 

domingo, 1 de mayo de 2011

Nueva sección Videopoemas

A partir de hoy, 1 de mayo, aparece una nueva sección en este blog, se trata de la página (pestaña línea superior) Videopoemas. En ella ya he colgado los videos que tengo hechos de mis poemas anteriores, incluidos en el libro "Sin orden y con cierto". De aquí en adelante iré colocando las producciones que vaya realizando, preferentemente ya de los nuevos poemas.

domingo, 17 de abril de 2011

Exposición -Loja en los libros-






Muestra bibliográfica presentada en el Centro de Iniciativas Culturales El Pósito, de Loja, en la primera quincena de abril de 2011, que recoge más de cien títulos publicados por diversas entidades e instituciones sobre trabajos de investigación, historia, educación y diseño, entre otros apartados, incluyéndose uno específico sobre literatura. En esta última sección, además de todas las obras "Proemio" que recogen los trabajos ganadores y finalistas del Certamen de Poesía y Relato Corto Artífice, de Loja se hace especial incapie en los libros editados por autores lojeños desde el último cuarto del siglo XX. En la exposición se hace un somero relato del acontecer y evolución de las letras lojeñas, incorporándose a la nómima de obras publicadas dos en las que Juan María Jiménez comparte autoría con otros poetas ("Trescientos gramos de poesía" y Proemio I) y una firmada íntegramente por él (Sin orden y con cierto). A continuación se presentan algunas fotografías de imágenes parciales de la muestra, con especial atención a los paneles y vitrinas donde se referencian "Trescientos gramos de poesía", editada en 1979 en Granada, y "Sin orden y con cierto", editada en 2009 en Loja.  
Pueden verse más imágenes en la sección "Galería" de este blog.

domingo, 13 de marzo de 2011

Silencio

 


Habita sigiloso
entre los seres y las cosas,
no huele ni es visible pero está:
espera.

Me conoce.
Lo conozco
tanto como que existo y soy
tanto como sus inaprensibles movimientos
ante el caos preciso del universo.

Es de polvo de nubes la distancia
hasta el tiempo infinito de los besos:
perjuraste amor
y sobrevino invierno,
mortal abrazo para el anhelo de mis labios.

Mil corazones que tuviera
se desangran en un silogismo acechante y homicida:
en mi naces aunque eras
a mi regresas cuando fui
¿qué fue de los días que me arrebataras?.

Tumultuoso entre tu y yo,
 inexplicablemente extraño me sobresalta,
sospecho,
callo.

Loja, 13 marzo 2011

jueves, 10 de marzo de 2011

martes, 1 de marzo de 2011

En el aire desatado




No es probable
que llegue hasta tí el eco sangrante
de estos encarnizados versos
ni que el otoño que me embebe
decline en luz clara ante el zaguán de tus ojos.
Las páginas boquiabiertas de los días que se fueron
combaten por rendirse a tu paso,
por marcar sobre la tierra seca
la raya previa al contratiempo.
Mas, de puño y letra,
en el viento dejé escrito que te quise
dije, que te quiero,
que rompo la obsesión de los nombres y de las cosas
por amarte sin lenguaje que me oprima
sin doctrina que me acalle.
Que rebato la lógica esteril de los hombres
por ceñirme a la pureza de tu alegato
por conciliar el sueño necesario.
En el aire huérfano de tus besos,
en el aire desatado.

Loja, 1 de marzo de 2011

jueves, 6 de enero de 2011

Sigo padeciendo de miedo a la muerte



Sigo padeciendo de miedo a la muerte
Sigo anticipando penas y demorando alegrías
Sigo presagiando los días que no llegan
Sigo recalcando palabras para cubrir huecos
Sigo deseando más que olvidando
Sigo recorriendo el mismo viaje de vuelta
Sigo extrañando los besos que se extravían
Sigo soñando en blanco y negro -y en gris casi nunca-
Sigo recuperando el aliento tras la lluvia
Sigo desnudando sentimientos para vestir otros
Sigo en el eterno presente de este instante
Sigo recuperando lágrimas para otros llantos
Sigo descalzándome por descubrir nuevas sendas
Sigo sintiendo vuestra sangre correr por la mía
Sigo amándoos sobre todas las cosas
Sigo viviendo en la misma vida...

Y ha llegado un nuevo año.

6 enero 2011

miércoles, 5 de enero de 2011

Primero de uno en uno



Primero de uno en uno



Primero de uno en uno,
después presurosamente
en tropel de por medio.
Hoy borré
todos los mensajes de mi correo:
quería re-iniciar una nueva vida.

Ensayé –no obstante-
una especie de epílogo,
por abrazar una despedida
que tal vez nadie extendiera.

Sin saber exactamente a dónde irían
desproveí de respiración a mis palabras
mientras pulsaba la tecla intro
antes de arrepentirme.

Quería impresionar la pantalla,
era al fin y al cabo
una nueva vida,
mi nueva vida,
mas no pasó de ser una pérdida
de tiempo y escritura.

A qué lugar fueron las almas
de las misivas rotas no lo se,
tampoco nadie, tras unos días en blanco
y de silencio,
me preguntó al respecto.

Desconcertado,
me he vuelto a nacer
con el mismo sigilo
con el que no se es nadie,
hasta siete vidas
como los gatos.



Loja, 5 enero 2011.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Recuerdo



Recuerdo.
Sí, recuerdo lo que fueron un día sueños
y la invención de su existencia,
el pecado original de mis deseos
el olor y la hechura de sus coordenadas
la ilusión del tiempo transcurrido
y su tangible residencia entre mis dedos.
Recuerdo, por ejemplo,
el color de los cuadros del pantalón
que –de un día a otro-
me convertía en hombre ante tus ojos
y de tu cola de caballo.
Aparecen
en mi recuperada memoria
escenas coloreadas
de una película sin título que podría ser mi biografía
o pedazos de la tuya compartida.
No son demasiados por ahora,
lo se,
pero están regresando, poco a poco
tras años de distancia y abandono.
Puedo seguirlos con mis manos,
delicadamente dibujarlos,
contenida la respiración
por miedo a despertarlos,
a que huyan y no vuelvan
ni en esta ni en vida alguna que existiera.
Pero temo
que este feliz reencuentro
sea preludio de otro intervalo más confuso
más oscuro y definitivo,
y digo sólo espera porque la crueldad no acuda
a mis ojos y los vele
cual fotografía que muere a la luz
antes -si quiera-
de ser morada para corazones.

Loja, 30 de diciembre de 2010

lunes, 13 de diciembre de 2010

Las gotas caídas

 
Las gotas caídas
de noche
sobre el tejado
clamaban ruidosamente
la revolución de la luna,
haciendo de la oscuridad escudo
al fuego de zapatillas,
proclamando la independencia
de las sombras (república popular).
Los gatos negros
son gotas caídas
de noche
sobre los tejados.
 -1978-

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Apenas una sombra



Apenas una sombra:
borroso el aire
y atezada su indecisa presencia,
debatiéndose entre ser presentimiento
deshabitado y ciego
o tenaz sustantivo
de espejos ferreamente leales y claros.

Un cincel perpetúa -a golpes de segundero-
proporción y equilibrio a partes iguales:
residencia para los tiempos inéditos y venideros,
dominio y seña para el ajuar de los juramentos.

Del norte vientos como lanzas presuntas
aceradamente
del sur estériles hechizos como almas
descorazonadas.

Un olor a herrumbre atenazando sentidos
un sufrimiento antecesor a la deriva
el fragor de la desmesura
la tez violácea de las pupilas
al borde del precipicio
un fuego amotinado entre Dios y el hombre
cautivo
y una esperanza atracada de desobediencia
plena
por los suelos.



8 diciembre 2010

viernes, 26 de noviembre de 2010

Antes de que pierda



Antes de que pierda
todo resto de rebeldía
es la hora de negarme
de enfrentarme al designio irremediable de la muerte
tal como fui predestinado a la vida.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Venía de recorrer el límite



Venía de recorrer el límite
-de haber existido-,
de encausar
el último juicio a la manera de los dioses.

Regresaba de traspasar la distancia
que separa la huella indeleble
de la verdad esquiva,
y sobrevino -sin convocarlo-
el primer impacto.

Fue sordo
inevitable y anónimo
como un hola y adiós
en un cruce cualquiera de caminos:
de tono bajo,
mas sucedió certero aunque inaudible.

Breve el asalto,
presuntamente inócuo e indoloro,
no suscitó oposición
ni alzó en almas la resistencia
la tumefacta persistencia de su abrazo.

Fue de todo menos leve y huraño,
y aunque nada presintiera en ese instante
infartó las cuerdas esenciales de mi existencia:
pobre rudimento humano
del que pende la maquinaria de mis razones
y mis desvelos.

Lo hubiera preferido aurora y no ocaso,
pero no se elige destino
estación de partida, hora o itinerario,
apenas un salvoconducto y un escueto equipaje
para tan largo aunque efímero tránsito.

Fue
-digo-
de afuera hacia dentro
-¿o tergiversé quizás dirección y sentimiento?-
en cualquier caso opaco, profundo
y definitivo al fin,
tanto como taimado.

Ni un sollozo
ni un gemido ni un quiebro: silencio
grave.

Y después otra dentellada y ya una lágrima
y otro golpe y ya el daño
y la herida sucediéndose al zarpazo
y desencajado el gesto
y uno más en los rostros del recuerdo
y aún en la identidad de los sueños
y la mueca desdoblada por el rayo
y mortífera la acerada caricia de sus manos
y más llanto y menos esperanza
y menos aliento y más ausencia
y un envilecido nuevo ataque por certificar la nada
y el desprecio por la vida –mi vida-
y un hálito apenas en mi garganta abrasada por su fuego
y el frío, gélido, coagulado venas adentro
y un silbido siniestro y plano
tras un corazón abatido por un morse sanguinario.



Loja, 13 noviembre 2010

martes, 12 de octubre de 2010

Afuera

 


Afuera:
El aire y nada.
Solo de todo.
Ni la frecuencia que reclama el espacio
entre las ondas de los besos que no nacen
o el socorro de los perdidos.
Ni un malherido pensamiento 
que perturbe esa cruenta paz de silencio
y conspiraciones imposibles.
Ni un lanzacorazones que inflame
la resistencia de tanta parálisis obcecada
o el delirio exangüe de las sombras.

Afuera:
Nada y aire.
Todo de solo.
Ni un paso perdido o por arrancar
a ninguna parte
ni que de allí provenga.
Ni un muelle al que amarrar sueños
o instigados desvelos
por desguarecer tanta calma.
Ni el murmullo de un roce
a flor de piel
o epidermis adentro.

Afuera:
Un cataclismo inagotable
para cuanto fue
y  un vacío insaciable para cuanto es.
Y yo.

13 octubre de 2010

viernes, 8 de octubre de 2010

Avanza









Avanza, sigilosa y tenue,
la luz por las extensiones de tu cuerpo,
ganando beso a beso la mano que atrapar quiere
en este momento dorado todos los sueños.

Se prolonga, este haz de caramelo, por cada rincón
por cada poro, por cada hito de tu espacio y de tu tiempo,
sin más caída, la de esta luz soñadora, que la de sus párpados
por el enloquecedor  aroma de tus cimas y sus descensos.

Por no sobresaltarte
renuncia, esta luz aventurera, al fulgor de sus rayos
y se proclama, sumisa,
perecedera en los confines
de tu dulce y sinuosa y mágica cartografía.

Por honrarte deviene
misteriosa para el perfil de tus ojos,
por desearte transita
de una a otra luna de tu rostro
con parsimonia de eterno enamorado
y, cómo no,
irrefrenable pasión también por poseerte…

Inmensa quimera esta de los juegos
y los deseos, que, esta luz
que no es ya quien era sino quien tu eres
dispone para envidia de los astros
en una batalla incruenta y celeste
desde el universo centelleante y cálido
de tu piel, de tus manos, de tu cintura
y el mar revoloteándote sobre los ojos.

Inédito y necesario
el eco de tus pensamientos,
de tu mirada insondable
en esta tarde de renacimientos
en este instante de revelaciones
en este infinito goce de los sentidos
que a ti debo.


Loja, 08 octubre 2010

miércoles, 6 de octubre de 2010

Aunque algo más oscura




Aunque algo más oscura y apagada, podría,
si tu me lo pides,
devolverte la rosa que un día compartieras,
pero nunca podrás exigir el alma de su corola:
el aroma que
sorbo a sorbo bebí de tu cáliz,
me pertenece como la vida que ahora te llevas.

6 octubre 2010.